COLOQUIOS
CONFERENCIA
N.º 4 – LA BÚSQUEDA DE LA LIBERACIÓN ESPIRITUAL, UNA VÍA AL SERVICIO DE LA HUMANIDAD
N.º 4 – LA BÚSQUEDA DE LA LIBERACIÓN ESPIRITUAL, UNA VÍA AL SERVICIO DE LA HUMANIDAD
Señoras y señores, queridos Amigos:
Este 13.º coloquio aumista nos invita a unirnos en torno al tema de la solidaridad, ese motor de cambio, esa llamada a la acción para acudir en ayuda de nuestro planeta.
En esta ponencia hablaremos de una de las formas de solidaridad: una solidaridad espiritual que parece invisible, pero cuyos efectos contribuyen al equilibrio del mundo.
Abordaré este tema con la mirada de un discípulo de Su Santidad el Señor HAMSAH MANARAH, evocando recuerdos y citándolo: nuestras vidas se han transformado tanto gracias a Su encuentro y a Su increíble destino.
El Fundador del Aumismo bebió de todas las fuentes místicas de la humanidad. Recorrió todas sus vías antes de alcanzar Él mismo los estadios últimos de fusión en el Uno sin segundo, que hacen del Ser Realizado un puro canal del Amor Divino.
Nos enseñó a buscar siempre la Unidad en el corazón de la multiplicidad de las apariencias, insistiendo en el respeto de la diversidad que se encuentra en todas las creencias, aunque sean las del ateísmo.
El Aumismo seguirá llevando este mismo mensaje de respeto. Se dirige también a todas y todos los que viven con alegría su propia fe o llevan a cabo sus búsquedas independientes sobre los secretos y el sentido de la vida.
En esta ponencia desarrollaré tres puntos:
En primer lugar: EL MENSAJE UNIVERSAL DE LOS ENVIADOS DIVINOS: UNA EXHORTACIÓN A BUSCAR NUESTRA PROPIA DIVINIZACIÓN
Después: LA LIBERACIÓN ESPIRITUAL O EL FRUTO DE LA REALIZACIÓN DE DIOS EN NOSOTROS
Y por último: CÓMO TODO ESFUERZO HACIA LA LIBERACIÓN ESPIRITUAL REDUNDA EN BIEN DEL MUNDO
Estoy seguro de que juntos podremos descubrir mejor que el compromiso con una Vía espiritual y religiosa, sea cual sea su Tradición, es también un acto de Solidaridad, una Energía que contará para la humanidad.
EL MENSAJE UNIVERSAL DE LOS ENVIADOS DIVINOS: UNA EXHORTACIÓN A BUSCAR NUESTRA PROPIA DIVINIZACIÓN
Todo lo incomprensible, inmenso, misterioso e imprevisible ha hecho nacer siempre en los seres humanos la voluntad de responder a las preguntas, de dominar los acontecimientos y de escapar al sufrimiento en todas sus formas.
Vemos que a lo largo de la historia los intentos de comprender el mundo se organizan poco a poco en ritos, creencias y diversas expresiones de lo Sagrado. A esta aspiración natural a la trascendencia se añade la llamada de las almas cuando las violencias humanas se vuelven intolerables en el mundo.
Para responder a esta llamada y para ayudar a la humanidad, un Enviado, un Profeta, un Avatar, un Salvador, un Mesías Se encarna, trayendo consigo un mensaje revolucionario de Amor y de Sabiduría y haciendo descender a la tierra Energías Divinas.
Cuando en torno a un Enviado se organiza una religión nueva, esta tiene el sentido original de re-ligare: unir al ser humano con la divinidad, en realidad unirlo con su propia Divinidad, y por eso mismo unir a todos los seres entre sí.
Jesús, Moisés, el Buda, Mahoma, Ahura Mazda, Mahavira, todos los Enviados en las distintas civilizaciones nos dicen: «Dios está en vosotros y podéis descubrirlo…»
¿No decía Cristo: «Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto»?
¿Y el Buda: «Mira en ti: tú eres el Buda»?
¿No está escrito en el hinduismo: «Tat Tvam Asi», «Tú eres Eso», el Absoluto?
¿No es la proclamación última de los sufíes «Ana al-Haqq»: «Yo soy la Verdad, soy Uno con Dios»?
Os propongo abordar ahora el segundo punto:
LA LIBERACIÓN ESPIRITUAL O EL FRUTO DE LA REALIZACIÓN DE DIOS EN NOSOTROS
La liberación espiritual se describe en todas las tradiciones como el gran Objetivo de la vida en la Tierra y, aunque las religiones la llamen de manera distinta, todas describen una misma Realidad:
En el cristianismo: la Perfección Celestial, estar en Dios, el éxtasis
En el budismo tibetano: Shunyata, la vacuidad
En el budismo zen de Japón: Satori, el Despertar, la Iluminación
En el hinduismo: Samadhi, Turiya, el cuarto estado
En el sufismo: Fana, la extinción de uno mismo en Dios
En los esoterismos occidentales: el Santo Grial, el Éxtasis, el Énstasis
Y en el Aumismo: la Reintegración Divina, la Realización de lo Divino en uno mismo, la Edad del Diamante…
Su Santidad el Señor HAMSAH MANARAH, en Su obra L’Unité des Visages de Dieu, le Diamant Cosmique, define así la Liberación espiritual:
«Es el objetivo último propuesto al hombre y a la mujer; es el estado de pureza debido al despojamiento del egoísmo, al desapego real, a la aniquilación de los vanos deseos que parasitan el alma; es el estado de amor profundo y universal, el sentimiento de unidad que hace fundirse en el Diamante de la Creación».
Esta búsqueda esencial está abierta a todas y a todos sin discriminación; no hay límite de edad, nunca es demasiado pronto ni demasiado tarde para empezarla…
El Maestro Eckhart, místico cristiano renano del siglo XIII, evocaba así ese momento interior tan particular y tan intenso, esa encrucijada de nuestras vidas: «Bendito sea el día en que me puse a reflexionar sobre mí mismo y sobre mi destino…»
En un momento de nuestra vida, todas y todos nos interrogamos ante el misterio de la existencia y nos planteamos la cuestión de lo espiritual, la cuestión de Dios. Tarde o temprano, la Energía de la Evolución nos lleva a considerar nuestro devenir y nuestra liberación espiritual.
Para algunos y algunas, esta revelación interior irá seguida del encuentro directo con quien se convertirá en su Maestro Espiritual.
Para otros, será la lectura de Sus escritos o el encuentro con una o uno de Sus discípulos lo que los conducirá al Divino Encarnado.
Entonces quizá este contacto revolucione su vida entera…
Para otros, en fin, al principio no será más que una simple curiosidad intelectual que después se transformará en una certeza profunda y sólida.
El Corazón de la Liberación Espiritual
En la Ciudad Santa de Mandarom Shambhasalem, en el sur de Francia, el Fundador del Aumismo nos permitía sentir en Su Presencia una fuerza de Amor indescriptible, una experiencia de DIOS inmediata e intensa, un sabor recuperado del Yo Supremo.
Nos describía la realidad y la potencia de la liberación espiritual, recordándonos sin cesar que era nuestra propia naturaleza y que existía desde siempre en nosotros como un diamante.
Este diamante interior está cubierto del barro que proyecta nuestro ego, vida tras vida, experiencia tras experiencia. Basta, por la gracia de DIOS, con tomar el Sendero de la Liberación con valentía y limpiar con perseverancia alrededor de este diamante:
… para que brille de nuevo en nosotros,
… para que nuestra alma individual recupere su alma universal.
Para favorecer esta búsqueda de la Reintegración divina, nuestro amado Instructor había hecho inscribir en lugar destacado de la Ciudad Santa del Mandarom estas máximas dinamogénicas:
«Contempla el Yo Supremo en ti», «¡Tú eres el Yo Supremo!»
Y a los buscadores sedientos de espiritualidad que le visitaban les daba también esta frase enigmática, que despierta a una de las mayores Verdades sobre el sentido de la vida:
«¡Lo que buscas está muy cerca! Reside en el Loto de tu propio Corazón».
Emprender el ascenso hacia las cumbres del propio ser requiere un aprendizaje junto a un Guía capaz de adaptar su Enseñanza a cada una y a cada uno.
En una relación auténtica, el objetivo del Maestro es siempre la autonomía del discípulo.
El Señor HAMSAH MANARAH precisa:
«El verdadero Maestro no aspira a hacer de sus discípulos marionetas; procura despertar en ellos al Maestro interior y los encamina hacia su verdadera independencia»[1].
El esfuerzo en la búsqueda de la Liberación Espiritual
En todas las Tradiciones iniciáticas, quienes están comprometidos en el sendero de la Liberación son considerados «atletas de Dios».
El místico cristiano ya citado, el Maestro Eckhart, escribía hace siete siglos:
«Dios se verá obligado a derramarse en ti en cuanto estés preparado».
¡Sí, para que Dios descienda hacia nosotros, es necesario que nosotros subamos hacia ÉL!
La búsqueda de la liberación espiritual supone abandonar todo espíritu de competición y de comparación con el otro. Solo el progreso con respecto a nosotros mismos marca las etapas victoriosas de nuestro camino.
En un momento dado de nuestra búsqueda aparecerá una dimensión de la conciencia todavía más elevada: transformar el ideal de liberación espiritual para uno mismo en un ideal de liberación para ayudar a todos los demás a alcanzarla.
Es el compromiso y el Voto del Bodhisattva descrito en el budismo del Gran Vehículo. En las demás religiones se encuentra este compromiso de purificarse, de transformarse y después de ayudar a los demás y consagrarse a ellos con todas nuestras fuerzas, mediante el Amor y la Compasión.
Esta frase del Señor HAMSAH MANARAH, extraída de uno de sus poemas místicos, resuena en el corazón de los buscadores de verdad:
«He aceptado como Misión ayudar a los seres que buscan atravesar el océano de las existencias…»
Algunas claves iniciáticas de la religión aumista para alcanzar la Liberación
En Su Obra escrita, al alcance del gran público, Su Santidad el Señor HAMSAH MANARAH ofrece más de 250 oraciones, meditaciones, ejercicios, técnicas, mantras y métodos para que la conquista de nuestra liberación espiritual se convierta también en un alto servicio prestado a la humanidad.
Estos tesoros del Aumismo, como la REPETICIÓN DEL SONIDO AUM y la meditación llamada «TÉCNICA DEL VACÍO», son pilares importantes en la búsqueda de nuestra propia Divinización.
Nuestro amado Instructor, uno de cuyos títulos iniciáticos es el de «Acharya», «El que enseña lo que Él mismo ha experimentado», nos ofrece en Sus Obras los principales medios para alcanzar la liberación espiritual.
Sobre el desarrollo personal y la psicología dinámica:
– Conocimiento de uno mismo, cambio de nuestras perspectivas
– Positivación de nuestro inconsciente, limpieza de nuestros dobles.
En cuanto a los conocimientos intelectuales y al universalismo:
– Cultura general y unicista, conocimiento de los textos sagrados, del esoterismo y de las demás religiones.
Sobre el desarrollo de los altos conocimientos y de las cualidades interiores:
– Renuncia al paraíso y al karma, bueno o malo
– Cultivo del Amor y del Sentimiento de la Unidad.
Sobre el fortalecimiento de nuestro cuerpo físico, vehículo de nuestra Alma:
– Higiene de vida sana, dietética, ejercicio, artes marciales, yoga y pranayama (el control de la respiración)
En cuanto a los ejercicios místicos que favorecen la Divinización:
– Oraciones individuales y colectivas, mantras divinos, meditaciones, repetición del sonido AUM
Y, por último, para el arraigo en la Divinidad:
– Considerar siempre la Unidad tras el velo de la diversidad
– Echar raíces en el Yo Supremo, el Uno sin segundo.
Llegamos ahora al último punto de nuestra ponencia:
CÓMO TODO ESFUERZO HACIA LA LIBERACIÓN ESPIRITUAL REDUNDA EN BIEN DEL MUNDO
En el Aumismo, la ayuda humanitaria o social no está organizada como una entidad distinta.
Los aumistas eligen libremente aportar su contribución en las numerosas formas y expresiones de Solidaridad activas presentes en nuestras sociedades.
Actúan en la materia sin dejar de perseguir sus distintos objetivos espirituales: ya se trate de los monjes y monjas que viven en el monasterio del Mandarom, o de las sacerdotisas, los sacerdotes y todos los aumistas que asumen en el mundo sus responsabilidades familiares y sociales.
Estas dos citas de la sabiduría esotérica y universal nos aclaran aún más el alcance de estos compromisos:
«Toda alma que se eleva eleva el mundo».
«Todo justo que se libera favorece la Liberación de mil justos».
Respondiendo a la turbulenta actualidad del momento, el 26 de febrero de este año 2022 la Religión Aumista publicó en su sitio web un llamamiento por la Paz en el continente europeo y en el mundo.
Invita a cada una y a cada uno a repetir el Sonido OM varias veces al día (en particular a las 8:30, las 18:00 y las 21:00, hora francesa) con esta orientación de pensamiento: «Que el Amor, la Armonía y la Paz reinen entre todos los hombres, todos los pueblos y todas las naciones».
Sí, el trabajo individual y colectivo con vistas a la propia liberación espiritual difunde una energía evolutiva que captan todos los reinos de lo vivo.
Sí, por la realidad de la alquimia vibratoria de la oración y de la meditación, la parte influye en el Todo. Toda vibración microcósmica cambia la realidad macrocósmica, porque todos somos UNO; la Humanidad es UNA…
Las vibraciones del corazón y de la mente de los Iniciados, de quienes caminan hacia su divinización, recorren el Universo y van a resonar en los corazones y en el Espíritu de todos los seres.
Las ondas del pensamiento crecen y se aceleran en círculos concéntricos.
La influencia benéfica de las Ciudades Santas y de los Lugares Santos en nuestro planeta es una realidad: son centrales de Energía, de Oración y de buenos pensamientos que constituyen verdaderos talismanes. Quienes, de cerca o de lejos, oran allí en Unidad están en el camino de la liberación espiritual.
No buscan ni paraísos ilusorios, ni la fama, ni una beatitud egoísta.
Ante todo quieren alcanzar la Fuente de Amor mediante el servicio desinteresado y la solidaridad en pensamiento, palabra y acción con sus semejantes y con los reinos de la naturaleza.
Así, mediante la práctica de las respiraciones e invocaciones místicas, de los cantos sagrados, de las meditaciones que permiten alcanzar el espacio último del vacío, y mediante la ofrenda de sus obras en la vida diaria, quienes buscan la Liberación participan en la transformación del mundo.
El Señor HAMSAH MANARAH se dirige a nuestros corazones y nos dice:
«Debemos trabajar mucho en nuestro perfeccionamiento para servir mejor y como conviene a la humanidad…»
Por último, hablando a lo más profundo de nuestro ser, nos revela:
«Nuestro verdadero objetivo en la vida es llegar a ser lo que somos en potencia…»
Señoras y señores, queridos Amigos:
A lo largo de esta ponencia hemos compartido que la Liberación Espiritual es una realidad ya presente en nosotros; es la promesa segura de una felicidad verdadera.
Que nuestros caminos individuales y colectivos fortalezcan el inmenso corazón de la solidaridad humana.
Que nuestras solidaridades, en todas sus formas, crezcan cada día y contribuyan a establecer una verdadera dinámica del Amor Universal en el mundo.
OM OM OM
V. Atman
Jefe de proyecto
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[1] Le Maître spirituel et le disciple, p. 28.

