Los símbolos
del Aumismo

El AUM
El término Aumismo deriva del Sonido primordial AUM, que es la oración fundamental de los aumistas de corazón y de espíritu.
Para los aumistas que se apoyan en los textos sagrados, AUM es la fuente de la Creación, el Sonido primordial, el Sonido-Madre de todos los sonidos, la primera y más alta vibración.
También se le llama Pranava, es decir, el propulsor de la energía (“Prana” significa energía vital y “va”, vehículo).
El Sonido AUM está por tanto presente en todas las tradiciones. Es Fuente de todos los beneficios. Permite purificar el cuerpo, el psiquismo y el ambiente del mundo que nos rodea.
En su forma contraída, AUM, que se encuentra con AMÉN en la tradición crística y con AMIN en la tradición islámica, se escribe también “OM”.
Las tres letras del AUM corresponden a tres principios:
La A primordial de antes de la Creación
La U de la Creación
La M de la expansión de la Creación, Soplo Divino propulsado hacia el infinito
La A representa el plano físico, la U el plano mental, la M el plano espiritual

El Hexamide
El Hexamide es el símbolo de la religión aumista.
Es una pirámide de 6 aristas con los colores del arcoíris, y cada color representa una religión. En la cima de esta pirámide, cada religión se funde en el OM, luz blanca de síntesis.
El Hexamide es por tanto el símbolo de la unidad de las religiones y de la tolerancia en el respeto de las diferencias.
“La Unidad es ante todo la unión de las diferencias y no su desaparición.”
Su Santidad el Señor HAMSAH MANARAH (La Révolution du monde des vivants et des morts, p. 85)

La Columna
La noción de reencarnación es fundamental en el Aumismo y en numerosas religiones. Vida y muerte son dos polos de nuestra existencia.
“Nacer es empezar a morir, y morir es empezar a nacer.”
Su Santidad el Señor HAMSAH MANARAH (L’Aumisme, la Doctrine de l’Âge d’Or, p. 88)
El Señor HAMSAH MANARAH enseña que: “La muerte no es más que un cambio de estado”. El alma inmortal deja el cuerpo de carne para después reencarnarse y tender a alcanzar la iluminación a lo largo de sus encarnaciones.
La Columna de Luz acoge las almas de los difuntos. Compuesta por seis ramas, cada una con 21 planos de conciencia, es la universidad espiritual post mortem donde las almas se perfeccionan antes de reencarnarse. Así, poco a poco, la Tierra se poblará de almas evolucionadas capaces de mantener la paz, en Unidad con lo Divino presente en cada uno.

La Pirámide
La Pirámide evolutiva de los reinos de la naturaleza representa (de abajo arriba) los distintos reinos a través de los cuales evoluciona la conciencia, que pasa del mineral al vegetal, del vegetal al animal, del animal al humano y, finalmente, en su cima, del humano a lo Divino.
El Aumismo sitúa así la interdependencia y la responsabilidad en el centro de las relaciones entre los reinos de la naturaleza:
“Humano, animal, vegetal y mineral, en el seno de la Tierra, forman parte de un Todo, como una rama del Árbol de la vida…”
Su Santidad el Señor HAMSAH MANARAH (“Le Code d’honneur de l’homme face aux règnes de la nature”, en L’Aumisme, la Doctrine de l’Âge d’Or, p. 207)