Se abre en una pestaña nueva

COLOQUIOS

CONFERENCIA

N.º 1 – EL PENSAMIENTO HUMANO CREA LA GUERRA O LA PAZ

Enseñanzas y conferencias

EL PENSAMIENTO HUMANO CREA LA GUERRA O LA PAZ

El mundo actual está en perpetua transformación, y estas transformaciones provocan conflictos económicos, ideológicos y sociales que desembocan muy a menudo en movimientos de masas, guerras y acciones terroristas. Cada día los medios de comunicación envuelven nuestro planeta en un inmenso manto de tristeza: accidentes, muertes, desempleo, inflación, crisis sociales y económicas, violencia. Y cada uno de nosotros, individualmente, lleva su propio ropaje de preocupaciones y de fracasos. Entonces buscamos al culpable fuera; siempre tenemos respuestas preparadas… Y luego, con este estado de ánimo, a veces buscamos al culpable… del lado de Dios, diciendo: «Si hubiera un Dios bueno, ¡todo esto no ocurriría nunca!»

Sin embargo, no busquemos fuera la causa de nuestros males: todos somos responsables de lo que ocurre en este planeta y estamos obligados a descubrir las causas de los conflictos para encontrar cómo reducir toda esta violencia.

Su Santidad el Señor Hamsah Manarah, Fundador de la religión aumista, a la vez:

– nos hace tomar conciencia de nuestras responsabilidades

– y nos muestra el camino para alcanzar la paz.

Es lo que vamos a abordar para introducir este 8.º Coloquio Internacional del Aumismo sobre el tema: «Construir la paz entre los hombres».

LOS ACTORES DIRECTOS DE LOS CONFLICTOS

Vivimos en un planeta que es una gran aldea, y cada uno se siente unido al otro hasta el punto de que los actos de cada uno afectan a los demás. Así, los crímenes y las múltiples violencias son cometidos por habitantes del planeta de los que cada uno es más o menos directamente responsable.

En Su libro Le Yoga de l’amour dans la force, Su Santidad el Señor Hamsah Manarah escribe: «Los pensamientos discordantes de envidia, de celos y de odio, lanzados incluso sin que lo sepan quienes los generan, provocan y alimentan una corriente nefasta de pensamientos de la misma naturaleza. Todos los humanos deben ser puestos ante las consecuencias de la elección de sus pensamientos.»

El hombre es responsable de sus pensamientos, que tienen el poder de crear la paz o la violencia. El Señor Hamsah Manarah nos advierte: «Hombre, según pienses, estarás en la Luz o en las tinieblas.»[1]

LOS FACTORES DE DIVISIÓN

Varios factores son las causas de nuestras divisiones. En efecto, ciertas posiciones ideológicas o religiosas y sistemas económicos injustos engendran deseos, emociones y sentimientos que provocan adhesiones masivas con la formación de grupos rivales. El espíritu de intolerancia en el seno de esos grupos es a menudo la base de los conflictos.

La Enseñanza aumista pone de relieve el vínculo entre la violencia de la mente y los actos de violencia: la cristalización de las formas-pensamiento de odio generadas por los humanos engendra las guerras.

«Todos somos individual y colectivamente responsables de las guerras que se producen, por las acciones realizadas y los pensamientos emitidos en la vida presente y durante las encarnaciones anteriores. Nuestros pensamientos, nuestras malas acciones, nuestro odio alimentan ríos de la misma naturaleza, y de ello resultan crímenes, accidentes, epidemias, catástrofes…»[2]

LOS FACTORES DE ARMONÍA

«Estamos sumergidos permanentemente en un océano de pensamientos; algunos son buenos, otros son malos. Atraemos a unos y rechazamos a otros según el estado de nuestra mente.»[3]

Cultivar buenos pensamientos crea, pues, necesariamente armonía a nuestro alrededor. Todos los que se encuentran en un estado mental justo reciben la influencia de esos pensamientos y los difunden de modo que se crea un clima de paz en una parte del planeta. En principio, todos los humanos deberían tener a pecho cultivar pensamientos de paz, de amor, de armonía y de compartir, si quieren crear una aldea planetaria en paz.

Su Santidad el Señor Hamsah Manarah llama nuestra atención: «Cada pensamiento que emitís es una vibración que jamás perece; cada partícula sigue vibrando en el universo y, si vuestros pensamientos son santos, nobles y vigorosos, hacen vibrar a toda mente afín.»[4]

Nos invita a la transformación interior. «Cambiar la propia mente y seleccionar los propios pensamientos se convierte en una urgencia para quien ha comprendido que el comportamiento de cada uno repercute en el conjunto de los seres vivos. Sabemos también que neutralizar las fuerzas de oposición en nosotros lleva a contener los antagonismos en el mundo.»

LOS MEDIOS PARA CONSTRUIR LA PAZ PROPUESTOS POR EL AUMISMO

Así pues, la paz depende ante todo del control de nuestros pensamientos, de nuestra toma de conciencia y de nuestra voluntad de actuar en favor de la armonía.

Para lograrlo, el Fundador del Aumismo nos ha mostrado el camino que hay que seguir.

A/ La oración

Existe sin duda un renovado interés por la oración, a la vista de la proliferación de las comunidades religiosas. Pero, por otra parte, puede considerarse que hay una crisis de la oración, a la vista de las estadísticas que muestran un retroceso en el mundo judeocristiano: muchos hombres y mujeres se alejan de la oración, más o menos influidos por las tendencias materialistas de la mentalidad actual, por las exigencias de la vida moderna y por la falta de tiempo…

Pero precisamente la oración del OM no es una oración cualquiera: en una sola sílaba, el Sonido OM nos lleva a los confines del universo. Uniendo la repetición del OM, el gesto y el pensamiento, aceleramos nuestra transformación interior a la vez que favorecemos la de la humanidad y la de la Creación entera.

B/ Las Leyes de la Edad de Oro

Para evitar las guerras y acceder a la paz individual y a la paz mundial, Su Santidad el Señor Hamsah Manarah, en La Loi d’Évolution des âmes, nos ofrece 12 Leyes de la Edad de Oro: otros tantos puntos de referencia para mejorar nuestra manera de pensar.

1 – La Ley de Evolución

2 – La Ley de la Unidad

3 – La Ley del Amor Universal

4 – La Ley del Conocimiento verdadero

5 – La Ley del Compartir

6 – La Ley del Perdón

7 – La Ley de la autotransformación

8 – La Ley de las etapas de la vida

9 – La Ley de la vida después de la muerte

10 – La Ley de la alimentación sana

11 – La Ley del Contrato natural

12 – La Ley de Selección natural

C/ La educación de los niños para una paz duradera

Para que las sociedades evolucionen, hay que formar a los futuros actores de la paz: la educación de los niños constituye el medio esencial para asegurar la paz del mañana. En efecto, si dejamos que se desarrollen los malos hábitos de nuestros hijos, si no les enseñamos los valores morales y espirituales que pueden hacer progresar las mentalidades, los conflictos no tendrán fin.

El ejemplo y la vigilancia de los padres son necesarios para que los niños reciban una educación equilibrada.

Su Santidad el Señor Hamsah Manarah recomienda a los padres armar a sus hijos con una educación completa que desarrolle en ellos el amor y la fuerza: facilitará su tarea en la edad adulta y su misión en esta tierra. Se trata así de preparar actores ilustrados de la paz al servicio de la humanidad.

***

A lo largo de este coloquio se os presentarán puntos fundamentales de la Enseñanza aumista que favorecen el necesario cambio de mentalidades.

Querer la paz implica poner en práctica:

– el respeto de la Unidad de los Rostros de Dios, fundamento de la tolerancia y de la paz religiosa, ilustrado por el monasterio de Mandarom Shambhasalem

– el perdón y la reconciliación fundados en el respeto de lo Divino en uno mismo y en el otro

– la justicia hacia los hombres, las mujeres, los niños y la naturaleza, que está viva y reacciona ante los comportamientos humanos

– el compartir de las riquezas, de los Conocimientos y de las oraciones

– los medios que permiten cultivar la paz interior uniéndose a Dios.

Así, el Aumismo es una «religión de la paz» que ayuda a cada uno a contribuir, en su vida cotidiana, a la paz planetaria.

*******

[1] L’Aumisme, la Doctrine de l’Âge d’Or, p. 163.

[2] Le Yoga de l’amour dans la force, p. 297.

[3] Ibid., p. 298.

[4] Ibid., p. 299.

Volver a la página de inicio

El Señor Hamsah ManarahEl Mandarom y sus símbolos
TODAS LAS CONFERENCIAS