COLOQUIOS
CONFERENCIA
N.º 2 – LA UNIDAD DE LAS RELIGIONES Y EL MONASTERIO DE MANDAROM SHAMBHASALEM
LA UNIDAD DE LAS RELIGIONES Y EL MONASTERIO DE MANDAROM SHAMBHASALEM
El Aumismo es la religión de la reconciliación indispensable para construir juntos la Era nueva.
– Su único dogma, la Unidad de los Rostros de Dios, es el de la tolerancia y la paz
– Su Fundador, Su Santidad el Señor HAMSAH MANARAH, experimentó desde dentro esta Unidad a lo largo de un Periplo Iniciático
– Y para manifestar esta Unidad a los ojos del mundo, para abrir la Era nueva de la paz religiosa, Su Santidad el Señor HAMSAH MANARAH fundó el Monasterio de Mandarom Shambhasalem.
Es lo que vamos a ver en esta ponencia.
1 – LA UNIDAD DE LOS ROSTROS DE DIOS
La Unidad de los Rostros de Dios es el fundamento de la Unidad de las religiones.
«Dios es UNO, pero son los hombres quienes Lo dividen, quienes Lo fraccionan y quienes Lo oponen a Sí Mismo.»[1]
«Sea cual sea el Nombre con que se Le designe, Dios sigue siendo el mismo.» La Bhagavad Gita
Durante los últimos milenios que la humanidad acaba de atravesar, Dios se encarnó en varias ocasiones en la tierra enviando rayos de Su luz, revistiendo diversas personalidades que dejaron todas una huella profunda en la historia de cada civilización. Aquellos a quienes se llama los Enviados de Dios fueron numerosos: el Cristo, el Buda, Moisés, Pitágoras, Mahoma, Krishna, Padmasambhava, Gandhi… Estos Enviados de Dios transmitieron todos un mensaje de amor y de unidad, y son los hombres quienes pervirtieron este mensaje y transformaron las religiones en instrumentos de poder, de tiranía y de división, para matarse mejor unos a otros en nombre de Dios y de la religión.
Ahora bien, todas las religiones, en su esencia, conducen al Absoluto, a la Unidad de Dios, al Uno sin segundo. Ramakrishna escribió: «Hay muchos caminos que llevan a la fuente de las Beatitudes Eternas; cada una de las religiones del mundo es uno de esos caminos». «No se puede probar la propia fe destruyendo la de los demás, no se puede pretender amar a Dios matando al prójimo para defender la propia fe y, por último, no se puede querer la unidad de los hombres sin dejar de pelearse y de matarse en nombre de tal o cual versión del Principio Divino.»[2]
En este comienzo de la Edad de Oro, en un mundo donde tantas divisiones religiosas son fuente de conflictos y de guerras, el Aumismo, la religión de la Unidad de los Rostros de Dios, da el impulso hacia una reconciliación de todas las religiones, para que los humanos dejen de oponer la Luz del Eterno a otra Luz del Eterno. Porque los hombres han fragmentado a Dios en numerosos Rostros, por los que se enfrentan y se matan desde hace milenios.
«Pelearse y combatirse en el Nombre de Dios es una puñalada en el corazón de Dios, es una abominación de la Edad de Hierro… El respeto debido a cada Rostro de Dios, la devoción que impone cada expresión y cada prolongación del Sol de la Unidad no deben hacer olvidar que Dios es UNO y que tiene tantos Nombres como rayos y formas tiene el sol, es decir, una infinidad incalculable e imposible de apreciar. Tal es la Verdad de Dios.»[3]
Su Santidad el Señor HAMSAH MANARAH experimentó esta Verdad de la Unidad de los Rostros de Dios a lo largo de un Periplo Iniciático.
2 – EL PERIPLO INICIÁTICO DEL SEÑOR HAMSAH MANARAH
El Señor salió al encuentro de las Tradiciones de Occidente y de Oriente: distintos Maestros y Sabios Le confirieron iniciaciones y títulos iniciáticos en gran número.
De familia católica, Su Santidad recorrió también en Occidente todos los senderos iniciáticos. Iniciado en los misterios de la Cábala y de la Alquimia, conoció desde dentro todos los ambientes llamados «filosóficos»: Francmasonería, Rosacruz, logias martinistas, Santo Grial, etc., en cuyo seno asumió en ocasiones altas responsabilidades.
En la India, adonde fue para responder a una llamada interior, residió junto al gran Sabio Swami Sivananda Sarasvati. Este le transmitió la iniciación de Sannyasin (renunciante consagrado a Dios) el 13 de febrero de 1961 en Rishikesh y le dio el nombre de Swami Hamsananda Sarasvati, vinculándolo así al Linaje de los Sarasvati, Orden de Ascetas creada por Shankaracharya en el siglo VII. Hamsananda significa «Felicidad en el Absoluto».
De Chitrabhanu, Maestro de la Religión Jainista, Su Santidad recibió el Título de Adinath, Gran Patrón, Patriarca. Su Santidad recibió varias veces el título de Acharya y de Mahacharya, Aquel que enseña lo que Él Mismo ha realizado (Hinduismo y Jainismo).
Recibió de Swami Yogeshwarananda el Título de Shri 108 Maharaja Yoga Acharya el 1 de julio de 1971 en el Mandarom. El 7 de octubre de 1977 recibió la iniciación de Milarepa y fue nombrado Karma Tensing Dorje por Su Santidad el XVI Karmapa, Rangjung Rigpe Dorje, de visita en el Mandarom. En la tradición tibetana, Tensing significa «Aquel que enseña». Otras Grandes Figuras del Budismo, entre ellas los Lamas Pawo Rinpoche y Kalu Rinpoche, confirmaron Su pertenencia al Alto Linaje de los Maestros del Loto de Oro.
Por otra parte, Su Santidad fue iniciado por Pir Daskishan, un Maestro del Sufismo indio; por el Doshi, Superior de la Tradición Shingon, Budismo Esotérico japonés; y en varias religiones africanas a lo largo de Sus distintos viajes.
Tras este Periplo Iniciático, Su Santidad el Señor HAMSAH MANARAH, que se encontraba en la encrucijada de las Tradiciones de las que es la síntesis viva, fundaría un monasterio único en el mundo que simboliza la Unidad de las Religiones.
3 – LA CIUDAD SANTA DE MANDAROM SHAMBHASALEM
El Mandarom, «Montaña Sagrada», se llama también Shambhasalem, porque es la Ciudad de la felicidad y de la paz. «Es el Templo de la religión universal: el Aumismo. En él se ha realizado una síntesis de las tradiciones religiosas en una forma adaptada a la nueva Edad.»[4] Es un símbolo de paz religiosa. «Todos los humanos deben poder encontrarse en este lugar de oración abierto a todos sin distinción.»[5]
«Retomando la tradición de los monjes constructores de nuestra Edad Media, los Caballeros del Loto de Oro han edificado a lo largo de los años la más fantástica catedral de los tiempos modernos, un gran libro de oro a cielo abierto donde Dios es celebrado bajo las múltiples formas y rostros que forman parte del patrimonio espiritual de la humanidad.»[6]
Esta ciudad es un monasterio donde viven todo el año monjes y monjas. Este Monasterio fue fundado por Su Santidad el Señor HAMSAH MANARAH en 1969. En 1990 se convirtió en la sede mundial de la religión aumista. El Aumismo, derivado del sonido AUM (OM), Verbo de Dios y Madre de todos los sonidos, tiene como único dogma la Unidad de los Rostros de Dios; por eso conviven en total armonía en el monasterio Templos, símbolos y Estatuas de todas las distintas Religiones.
Desde hace más de 40 años, los monjes que residen en el monasterio y los miembros externos participan en todos los trabajos de albañilería, herrería y pintura para la construcción y el mantenimiento de los monumentos sagrados, retomando así la tradición de los monjes constructores. Para nosotros, más allá de toda convicción intelectual, construir lugares de oración que honren a Dios, Sus distintos Rostros y Sus distintos Mensajes ha sido una acción de fe concreta y anclada en la materia, una voluntad de ayudar a manifestar la paz y la unidad entre todos los humanos de esta Tierra.
Su Santidad el Señor HAMSAH MANARAH, el Creador, el instigador, el Fundador de esta Ciudad Santa luminosa, animaba la materia con sus oraciones y venía él mismo muy a menudo a echar una mano a los trabajadores, manejando las herramientas y los bloques de hormigón con mano de Maestro. Siempre dio ejemplo de valor, de determinación y de perseverancia y nos estimuló con Amor a lo largo de los años, y Le damos las gracias de todo corazón por habernos permitido estar a su lado en la realización de esta Ciudad de Luz.
En el sur de Francia, en una curva de la carretera que lleva al lago de Castillon, por encima de Castellane, y tras tomar una carretera departamental que sube hasta 1.200 m de altitud, descubrís la Ciudad Luz, la Ciudad Santa de Mandarom Shambhasalem, que se extiende por varias hectáreas en la ladera de la montaña. Allí veréis:
EL HEXÁMIDE
El Hexámide es uno de los símbolos fundamentales del Aumismo: el de la Unidad de las religiones. Representa las distintas religiones fusionándose en la Unidad, en la luz del OM. En cada cara del hexámide figura el nombre de una religión: Hinduismo, Budismo, Islam, Cristianismo, Judaísmo, Jainismo, Sijismo, Taoísmo, Sintoísmo, Mazdeísmo, Religiones naturales, Religiones desaparecidas… Y todas se unen en una esfera de luz de unidad que contiene el OM, el sonido primordial, el Verbo manifestado desde la creación de los universos y del cosmos. Todas las religiones son Una en su esencia y conducen a Dios, a la energía universal.
EL CRISTO Y EL BUDA
Las estatuas del Cristo y del Buda, erigidas en un mismo lugar y una frente a otra, concretan el espíritu de tolerancia y de unidad del Aumismo. Dan testimonio «de la Fusión y de la Alianza» que el Señor HAMSAH MANARAH realizó entre Oriente y Occidente. El mayor símbolo de Unidad: el Buda frente al Cristo, el Cristo frente al Buda. «Más que una hazaña técnica, el Buda gigante y el Cristo Cósmico cristalizan un ideal: el de la transformación de la condición humana, el del Ser realizado más allá de todas las sectas, escuelas y religiones. Para todos los que contribuyeron a esta realización fuera de lo común, ello significaba a la vez construir un signo de amor y de paz para el mundo y trabajar en la arquitectura de su propia perfección.»[7]
La mirada del Cristo, fusionada con la del Buda, es el símbolo de la tolerancia y del acercamiento de los pueblos… Estas dos estatuas «marcan la unión de Oriente y Occidente, a través de las energías del Amor en la Fuerza del Cristo Cósmico y de la sabiduría en la acción del Adi Buda. Ponen fin a milenios de divisiones, de sectarismos y de querellas.»[8]
EL CRISTO CÓSMICO
He aquí la Estatua del Cristo Cósmico, cuya iconografía corresponde a la Epístola de San Pablo a los Efesios. En la base de la estatua está escrito: «Los pies calzados de celo, el escudo de la fe, la espada del espíritu y el yelmo de la salvación». Es el Cristo resucitado y victorioso. Sobre su corazón se encuentra la Esvástica, símbolo solar que existe desde hace varios milenios y que se encuentra, entre otros lugares, en los templos hindúes; no es en ningún caso la cruz gamada nazi.
LA ESTATUA DEL BUDA MAITREYA
Está dedicada al Budismo, fundado cinco siglos antes de Jesucristo por el Buda Shakyamuni. Las obras de construcción de la estatua del Maha Buda comenzaron el 1 de marzo de 1981 y terminaron el 24 de junio del mismo año. Esta estatua de 22 metros, construida con la técnica del hormigón proyectado sobre una armadura de hierro, pesa 700 toneladas; es un símbolo importante para el Budismo y simboliza aquí el Oriente místico. El Maha Buda sostiene en su mano derecha un Vajra y en su mano izquierda un Diamante. Vajra y Diamante simbolizan la perfección. Delante de él, la rueda de la Evolución. Por su altura, el Buda del monasterio de Mandarom Shambhasalem es el mayor de Occidente y el 4.º mayor Buda sentado del mundo. Durante su construcción, nuestro Maestro Espiritual el Señor HAMSAH MANARAH ayunó durante setenta y dos días mientras trabajaba en la obra.
MARIA COSMICA
Es la Madre divina y cósmica, el aspecto maternal y femenino de Dios, presente en distintas Tradiciones: en el Cristianismo es la Virgen María; en el Hinduismo, la matriz de la Creación; Tara en el Budismo tibetano; Kuan Yin en el Budismo chino, etc. Lleva la antorcha del Conocimiento, que ilumina el camino, y el escudo de la protección. La función de Maria Cosmica en el seno de la Creación es «proteger la Misión del Mesías… preconizar el ideal de unidad».
EL TÓTEM Y LOS ELEMENTOS DE LA NATURALEZA
El Tótem representa las religiones naturales y animistas, como por ejemplo la de los indígenas de América o ciertas tradiciones africanas.
LA ESTATUA DEL MESÍAS COSMOPLANETARIO
Construida en 1990, la estatua del Mesías Cosmoplanetario (33 metros de altura), uno de los templos fundamentales de la religión aumista, simboliza la Unidad de las religiones, el retorno de la Edad de Oro y de la Unidad de los Rostros de Dios. Invita a los humanos a la tolerancia. Simboliza la paz religiosa, el fin de las escenas atroces en las que, en nombre de Dios, se mata, se tortura y se masacra.
– La Estatua del Mesías Cosmoplanetario nunca fue erigida para satisfacer la vanidad de una persona.
– Como todos los Templos del Mandarom, es el Receptáculo de una Energía Divina mantenida por las oraciones cotidianas de los monjes y de los fieles.
– En la blanca capa del Mesías figuran las dimensiones de la Creación (Tierra, Sistema solar, Galaxia, Universo, átomo del Purusha, Purusha): el Mesías Cosmoplanetario no obra solo por la evolución del planeta Tierra, sino por la Creación entera a escala Cósmica.
– El fular arcoíris simboliza las distintas Religiones, nacidas de la luz blanca de síntesis: el Mesías vino para unir todas las Religiones.
– En la túnica del Mesías figuran las cuatro Edades mentales que atraviesan los humanos. Todo ello se desarrolló ya en la 1.ª ponencia.
– El Mesías cruza sobre su corazón el cetro de Diamante y el Vajra de 1.008 Rayos «a fin de que todas las almas reciban de su Corazón Espiritual el Despertar a la Alta Sabiduría, a la Verdad última, y tengan el deseo y el impulso de seguir adelante».[9]
– El Mesías está coronado con la Tiara del Diamante Cósmico, símbolo de la Unidad de los Rostros de Dios, cuya Energía de Paz irradia sobre la Tierra y hasta el infinito.
Pero este símbolo de paz religiosa que abría la Era nueva suscitó la violencia de los intolerantes. Aunque esta Estatua tenía un permiso de construcción oficial, la administración francesa ordenó su destrucción el 6 de septiembre de 2001, con una enorme exposición mediática. Desde las 5 de la mañana los equipos de demolición estaban en el lugar, apoyados por 150 gendarmes y policías armados, que sin duda temían a la escasa veintena de monjes y monjas presentes en el monasterio, ¡cuya única arma era la oración! ¡Qué violencia frente al símbolo de Paz que representa el Mesías! Hasta 2006 no reconoció el tribunal la existencia de un permiso válido…
Sin embargo, el mensaje de Unidad persiste. De hecho, en un pequeño templo, los visitantes pueden ver todavía una estatua del Mesías Cosmoplanetario. Sigue recordando a todos que la Era nueva requiere el retorno a la fraternidad entre los hombres y las mujeres de todas las Tradiciones.
Otros templos están dedicados a las diversas religiones:
– Al Judaísmo
El TEMPLO DE ORO, construido durante el otoño de 1989 según las proporciones del famoso número áureo, como el Templo de Salomón en Jerusalén; está dedicado al Señor Melkitsedeq, rey de Justicia y de Paz.
– Al Islam
La MEZQUITA de 4 minaretes para la tradición musulmana. Esta mezquita de 11 m de altura se construyó en julio de 1989.
– Al Hinduismo
El TEMPLO de KALKI en forma de columna de Fuego, de 15 metros de altura, construido en agosto de 1989. Es el símbolo del Fuego de Kalki, que purifica y regenera.
El TEMPLO DE LA TRIMURTI HINDÚ: Brahma, Vishnu, Shiva.
En la prolongación de estas construcciones sagradas, la paz planetaria requiere la construcción del TEMPLO PIRÁMIDE DE LA UNIDAD DE LOS ROSTROS DE DIOS.
Su papel es contribuir a la reconciliación entre las religiones, los pueblos y las naciones. Con su lema «Templo Pirámide de la Unidad, humanidad reconciliada», su reconstrucción es la garantía de un mundo mejor.
«El Templo Pirámide de la Unidad acogerá a todos los que, creyentes o no, aspiran a ver reinar la armonía y la fraternidad en el mundo. Cada uno podrá recogerse en este Templo de la Unidad, donde estarán representadas todas las religiones.»[10]
Conclusión
La existencia del monasterio de Mandarom Shambhasalem es por sí sola un mensaje extraordinario de tolerancia, de fraternidad y de unidad en el respeto de las diferencias. «Es una central de Energía espiritual que difunde sus oraciones sobre todos, más allá de las divisiones de fronteras, de razas, de pueblos y de religiones.»[11] Inicia el cambio de mentalidad indispensable para la paz entre todos los hombres, todos los pueblos y todas las naciones.
La evolución hacia el ideal de la era nueva requiere una toma de conciencia individual y colectiva: de la Unidad de los Rostros de Dios se derivará la reconciliación de las religiones, de los pueblos, de las razas y de los humanos de esta tierra, que ya no puede seguir viviendo en la división, el miedo y el odio.
Todos somos minúsculas células del inmenso Cuerpo de Dios y no podemos seguir peleándonos y matándonos en nombre de Dios, que es Amor. El porvenir del planeta y la supervivencia de la humanidad dependen de ello.
Para terminar, he aquí un canto aumista que resume esta ponencia:
La Unidad de los Rostros de Dios
Alá, Jesús, Buda, Mahoma el Profeta,
Moisés abriendo el mar y dictando las Leyes,
¿No veis que todos ellos fueron en realidad
Los Rostros de uno solo, un solo y mismo Rey?
De la tierra de Judea a las puertas de Asia,
Lo atravesó todo para hablarnos de Él,
Tomó todos los cuerpos, rompió todas las cadenas,
Más allá de la muerte, para que los hombres se amen.
Y es la Unidad de los Rostros de Dios
La que os habla hoy,
La síntesis de las Luces de los cielos
Que tomó cuerpo en Él,
Él es la Unidad de los Rostros de Dios,
El Señor, el Mesías,
La síntesis de las Luces para quienes
Guardan su esperanza en Él.
Y el viento sopla todavía y las olas mueren,
Hace tanto frío fuera y todos los hombres tienen miedo,
Mezclamos la fe, el odio y el sufrimiento
En lugar de compartir nuestras oraciones en silencio.
Y es la Unidad de los Rostros de Dios
La que os habla hoy,
La síntesis de las Luces de los cielos
Que tomó cuerpo en Él,
Él es la Unidad de los Rostros de Dios,
El Señor, el Mesías,
La síntesis de las Luces para quienes
Guardan su esperanza en Él.
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[1] L’Unité des Visages de Dieu, p. 68.
[2] Le Flambeau d’Unité, p. 69.
[3] L’Unité des Visages de Dieu, p. 59.
[4] La Loi d’Évolution des Âmes, p. 1.
[5] La Révolution du monde des vivants et des morts, p. 413.
[6] Les Combats du Messie attendu pour sauver la Terre et la Création, p. 64.
[7] Les Combats du Messie attendu pour sauver la Terre et la Création, pp. 65-66.
[8] L’Unité des Visages de Dieu, pp. 95-97.
[9] Les Combats du Messie attendu pour sauver la Terre et la Création, p. 82.
[10] Le Livre des Sacrements de l’Aumisme, p. 171.
[11] Une Loi pour détruire le mal, p. 87.

