COLOQUIOS
CONFERENCIA
N.º 1 – ALGUNOS ASPECTOS DE LA SOLIDARIDAD EN EL AUMISMO
N.º 1 – ALGUNOS ASPECTOS DE LA SOLIDARIDAD EN EL AUMISMO
Fundado por Su Santidad el Señor HAMSAH MANARAH, el Aumismo es una Religión Universal destinada a «unir entre sí a seres nacidos en tradiciones y culturas, en filosofías y religiones diferentes»[1], con la paz en el mundo como objetivo. Es «la síntesis de todas las religiones de Oriente y de Occidente»[2].
Al recordar a los seres humanos que Dios está presente en cada uno, los une a la vez con Dios y entre sí.
He aquí, a grandes rasgos, algunos aspectos de la ayuda que aporta a nuestra humanidad.
Un solo dogma para la paz: la Unidad de los Rostros de Dios
La Unidad de los Rostros de Dios se resume así: «Dios es Uno, sea cual sea el Nombre que se Le dé». Pero para ayudar a los seres humanos a evolucionar hacia más amor, y para hablar su lenguaje, «toma innumerables Rostros según los lugares, las épocas y las civilizaciones…»[3]
«Los seres humanos se pelean y luchan en el Nombre de Dios, dice el Señor HAMSAH MANARAH, cuando en realidad adoran la misma Energía, el mismo Ser trascendente».
La toma de conciencia de esta unidad original va, pues, unida al respeto de las diferencias. Es fundamental para que las religiones superen sus oposiciones, recuperen la solidaridad entre ellas y puedan cooperar al servicio de la paz planetaria.
Con forma de pirámide de seis aristas, la Hexamide simboliza el regreso de las religiones, representadas por los colores del arco iris, a la blanca Luz del OM.
OM es el Verbo Creador, el primer Nombre de Dios, que se encuentra en numerosas Tradiciones y también en la forma amén, amin, aum… Es la raíz de la palabra Aumismo. Durante las oraciones y ceremonias rendimos homenaje a Dios bajo los distintos Nombres que Le dan las religiones.
Un monasterio para ayudar a todos los seres
Como en todas las tradiciones en las que se ofrecen oraciones por la reconciliación del mundo, este monasterio es una «Central de Energía espiritual que derrama sus oraciones sobre todos y cada uno, más allá de las divisiones de fronteras, razas, pueblos y religión»[4].
Desde 1969, el monasterio universalista del Mandarom, que reúne templos, estatuas y símbolos de múltiples tradiciones, es el faro de la tolerancia ofrecido al planeta para ayudarlo a cambiar de mentalidad y a superar los sectarismos y las guerras de religión.
La construcción del Buda frente al Cristo, en particular, es un símbolo concreto de Unidad, un signo de Amor y de Paz para el planeta.
El Cristo de 17 m frente al Buda de 21 m, primer Buda de Occidente y cuarto Buda sentado más grande del mundo, «cristalizan un ideal: el de la transformación de la condición humana, el del Ser realizado más allá de todas las sectas, escuelas y religiones»[5].
Estas estatuas se han convertido en «masas condensadas de Energía espiritual» que devuelven las oraciones y los pensamientos benevolentes en «haces de Luz que circulan sobre el Monasterio, sobre la región, sobre la Tierra y por el Universo entero hasta el infinito, por el bien de todos los seres»[6].
Un Maestro Espiritual y una Enseñanza al servicio de la humanidad
Su Santidad el Señor HAMSAH MANARAH, fundador del Aumismo, Se encarnó para ayudarnos a salir de las divisiones y a entrar en la nueva Era de la solidaridad y la fraternidad, llamada Edad de Oro.
La película que tendremos el honor de presentaros mañana por la tarde os dará una idea de Su inmensa Compasión y de Su excepcional recorrido iniciático, del Yogui al Mesías, consagrado al servicio de todos los seres, a pesar de la intolerancia de una sociedad que ha perdido el sentido de los valores humanos y espirituales.
Una ponencia sobre la búsqueda de la Liberación espiritual, Vía al servicio de la humanidad, mostrará que el Enviado guía a cada uno por el camino de su propia divinización.
La Enseñanza escrita del Señor HAMSAH MANARAH, en 22 Libros, responde a las preguntas que nos hacemos hoy en la vida diaria. En medio de las incertidumbres que atravesamos, responde a nuestra búsqueda de sentido y a nuestra profunda necesidad de unidad y de reconciliación.
Nos anima a hacer el esfuerzo de redescubrir la solidaridad, como se verá a lo largo de este Coloquio:
– mediante el cambio de nuestra manera de pensar, que puede liberarnos del egoísmo y del derrotismo, hacernos más positivos y benevolentes y ayudarnos a construir las bases de una sociedad más justa.
– mediante la acción: la importancia de la ayuda humanitaria se subraya a todos los niveles, lo que anima a cada uno a hacer lo que pueda y a comprometerse allí donde esté. Actuar por el planeta es aprender a compartir con los demás, pero también a ser solidarios con la naturaleza.
– mediante la oración, en unidad con los hombres y las mujeres de todas las tradiciones que quieren la paz. Llamada «acción humanitaria invisible», la oración ayuda a todos los reinos de lo vivo y a las almas de los difuntos. No tiene límites y puede alcanzar una dimensión no solo planetaria, sino cósmica.
En cualquier situación, la oración del OM nos permite a todos, creyentes y no creyentes, ser útiles a los demás y a nosotros mismos.
En resumen, he aquí el lema que propone el Aumismo: sea cual sea nuestro camino, nos recuerda el sentido de la existencia, que es ir hacia un mayor Amor de lo Divino presente en cada uno.
«Amar, servir, perdonar, meditar, realizar lo Divino en uno mismo».
V. Bhima
Consultor de recursos humanos
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[1] L’Aumisme, la Doctrine de l’Âge d’Or, epígrafe.
[2] L’Unité des Visages de Dieu, p. 58.
[3] Le Yoga de l’Amour dans la Force, p. 288.
[4] Une Loi pour détruire le Mal, p. 87.
[5] Les Combats du Messie attendu, p. 65.
[6] Ibid., p. 66.

