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EL MUNDO DESPUÉS #81

1 de agosto de 2025

Nueva publicación

LA NATURALEZA QUIERE LA PAZ

El verano nos invita a reencontrarnos con la naturaleza, que nos llena con sus colores, sus aromas, sus cantos y sus silencios. En el bosque, a orillas del agua, en el campo o en el oasis urbano de un parque, la naturaleza nos calma, nos regenera y nos infunde amor por la vida.

Pero también expresa su rebelión frente a la contaminación y las agresiones perpetradas durante demasiado tiempo.

Hace un llamamiento a las naciones atrapadas en la espiral del «esfuerzo bélico» para que se unan en un «esfuerzo de paz». A construir las bases de una pacificación internacional sin olvidar reconciliarse con su tierra nutricia según los principios del «Contrato natural»: [1]

1 – El hombre que se beneficia de la naturaleza deberá rezar por la evolución de los espíritus llamados inferiores a cambio de los beneficios que recibe cada día.

2 – El hombre deberá abstenerse de desequilibrar la naturaleza, el clima y las especies minerales, vegetales y animales, so pena de ver temblar la tierra bajo sus pies.

3 – (…) Deberá darles buen ejemplo y nunca menospreciarlos, renegar de ellos, insultarlos o burlarse de ellos, ni siquiera en sus pensamientos.

Así es como el respeto de este Contrato Natural entre el hombre y la naturaleza permitirá que esta gran Reconciliación vea la luz y devuelva la paz a la Tierra y al Universo».

(La Ley de la Evolución de las Almas, p. 329)

[1] Véase la entrada n.º 69 «Cuidar la naturaleza»; entrada n.º 16 «Salvar el planeta».

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