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AUMISMO

Hacia un mundo mejor

Reflexiones para iluminar las cuestiones de nuestro tiempo.

REFLEXIONES

APOYO ESPIRITUAL #14

Domingo 10 de mayo de 2020

Nueva publicación cada domingo

ATREVERSE A COMPARTIR

He aquí que en Francia estamos en vísperas de una reanudación progresiva de las actividades.
La pandemia ha acentuado ciertas desigualdades, con consecuencias graves para los más vulnerables, condenados a la calle o a condiciones indignas de confinamiento, y para los pueblos heridos por las hambrunas y las guerras. Sin contar las consecuencias de la crisis económica que se inicia…
Cualquiera que sea la naturaleza de nuestros compromisos y motivaciones altruistas, es nuestra responsabilidad individual y colectiva hacer todo lo posible para evitar las réplicas del seísmo mediante un reequilibrio económico y social. La pandemia nos ha recordado nuestra interdependencia (sanitaria, humana, económica…); esta nos compromete en adelante a una mayor solidaridad, a un reparto más equitativo de las riquezas, de los recursos, de esos bienes comunes que son, por ejemplo, la educación y la salud.
El Aumismo sitúa así en primer plano su Ley del compartir y sus principios:

1.er principio: Compartirás tu saber, tus conocimientos y tus logros materiales y espirituales con tu prójimo.
2.º principio: Nunca serás como el avaro sentado sobre su cofre del tesoro, dejando que el mundo muera de hambre o que las almas se suiciden de desesperación.
3.er principio: Pensarás en tu prójimo más que en ti mismo y le ayudarás a evolucionar, e incluso a superarte si puede.
Tal es la Ley del compartir, que excluye todo egoísmo a cualquier nivel.

(La Loi d’évolution des âmes, p. 316)

¡Ojalá la “reactivación económica” favorezca una concepción nueva de la felicidad individual y del equilibrio colectivo basada en el aprendizaje del compartir!
Tenemos la maravillosa suerte de poder aportar nuestra contribución. La experiencia compartida de la solidaridad frente al virus no puede sino estimularnos.
La afirmación siguiente podrá centrarnos de nuevo en la capacidad de cambio presente en cada uno de nosotros:

“Desarrollo cada vez más la poderosa fuerza de amor por el mundo entero.
Hoy es el día del amor, del compartir y de la reconciliación con mi prójimo.
Estoy en Unidad con el Señor Dios Todo Amor,
que dispensa sus bendiciones sobre el universo entero.”

(Vers un Age d’Or d’Unité, p. 154)

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