COLOQUIOS
CONFERENCIA
N.º 2 – CÓMO DOMINAR LAS EMOCIONES EN LA VIDA COTIDIANA
CÓMO DOMINAR LAS EMOCIONES EN LA VIDA COTIDIANA
RESUMEN
Las emociones desestabilizadoras son un obstáculo para la felicidad. Para ayudarnos a fortalecernos interiormente, Su Santidad el Señor HAMSAH MANARAH propone numerosas técnicas adaptadas a la vida cotidiana.
Esta ponencia evocará en particular una higiene de vida equilibrada; la toma de conciencia de las propias reacciones, trampolín para el dominio de las emociones; ejercicios de respiración específicos que calman y regeneran; y prácticas que favorecen la unión del cuerpo y del espíritu, como el Hatha Yoga y las Artes marciales orientadas hacia la no violencia, por ejemplo el Vigildynjaya. El camino espiritual y la repetición del sonido OM favorecen la conquista de la serenidad. Quienes se liberan del miedo «podrán amar sin coacción, desde una posición de fuerza interior», dice Su Santidad el Señor HAMSAH MANARAH.
La conquista de la fuerza interior permite, en efecto, rechazar el engranaje de la violencia: es un medio de contribuir al equilibrio social.
PONENCIA
La emoción es una perturbación interior más o menos intensa, agradable o no, debida a una situación inesperada, y que, según las personas, se traduce en reacciones físicas.
«Cuando sois felices, dice Su Santidad el Señor HAMSAH MANARAH, entráis en el palacio de las emociones benéficas, reavivando la llama de la salud del cuerpo y de la armonía del alma. Pero cuando, como un péndulo, os precipitáis en la desdicha, ¡cuántas nubes de tormenta brotan entonces de vuestra mente, cuántas emociones incontroladas lo arrasan todo a su paso!» (La Loi d’Évolution des Âmes, p. 423). El Señor compara entonces las emociones con «un ciclón destructor de la salud, del equilibrio y de la armonía del cuerpo y del espíritu» (p. 421).
Según la medicina tradicional china, las emociones en exceso provocan desequilibrios energéticos, fuentes de enfermedades. Por ejemplo, el exceso de ira desequilibra el hígado; los temores prolongados, los riñones; la ansiedad, el bazo, etc.
Hoy en día, las dificultades familiares y profesionales, un ritmo de vida trepidante, los miedos suscitados a fuerza de mediatización y diversas formas de precariedad engendran a menudo emociones destructivas difíciles de gestionar en el día a día.
¿Cómo evitar, entonces, dejarse desestabilizar por las emociones negativas?
Su Santidad el Señor HAMSAH MANARAH enseña numerosos medios para dominarlas. He aquí algunos:
I. LA HIGIENE DE VIDA COTIDIANA
II. LA OBSERVACIÓN DE LAS PROPIAS REACCIONES
III. RESPIRACIÓN Y RELAJACIÓN
IV. EL HATHA YOGA, LAS ARTES MARCIALES Y EL VIGILDYNJAYA, ARTE MARCIAL DE SÍNTESIS
I. LA HIGIENE DE VIDA COTIDIANA
- La alimentación
Una alimentación sana, equilibrada y, si es posible, vegetariana favorece el mantenimiento de la salud.
Durante las comidas, sepamos que los pensamientos malintencionados envenenan el organismo, dificultan la digestión y transforman los alimentos en venenos generadores de enfermedades.
Tomémonos el tiempo de masticar y de respirar. Acojamos los pensamientos positivos que favorecen una buena asimilación. «Un alma sana en un cuerpo sano.»
- El descanso
Un sueño suficiente es fundamental para evitar estar nervioso y, por tanto, bajo el dominio de las emociones.
- Seguir un horario
La impresión de estar desbordado de trabajo es también fuente de estrés. Un medio sencillo de dominar el propio tiempo es seguir un horario y, por tanto, prever el desarrollo de las jornadas. Es importante integrar en el día momentos de relajación y de respiración y, si es posible, de oración y de meditación.
Por supuesto, conviene no encerrarse en principios demasiado rígidos que pueden crear tensiones interiores.
II. LA OBSERVACIÓN DE LAS PROPIAS REACCIONES
Una vida equilibrada aporta un contexto favorable que permite observarse a uno mismo.
En una primera etapa, es importante tomar conciencia de lo que ocurre en nosotros en diferentes situaciones. Se trata de ser espectador de uno mismo, de observarse. La segunda etapa consiste en reconocer y aceptar lo que ocurre en nosotros sin juzgarnos. La tercera se refiere a la acción liberadora, ligada a la fuerza de la afirmación positiva, que se abordará en la ponencia siguiente.
A modo de ejemplo, veamos una técnica fácil.
Ahí va. Si ahora les digo a ustedes, que están aquí: «¡Stop! Quédense en su posición, quédense inmóviles y obsérvense»…
Tomen entonces conciencia:
- de la actitud en la que se han quedado inmóviles,
- de su posición, si están tensos o relajados,
- de su mirada, de su rostro, de su boca, de su cuerpo en conjunto, de su respiración,
- de su estado interior, si están tranquilos o bien ansiosos, angustiados, estresados, etc.,
- obsérvense como si analizaran a una tercera persona.
Esta técnica del «Stop», aconsejada por Su Santidad el Señor HAMSAH MANARAH, puede practicarse solo o en grupo bajo la dirección de un animador.
Nos convertimos en espectadores de nosotros mismos.
Señalemos que esta observación de nuestras reacciones nos revela elementos del inconsciente. Su Santidad el Señor HAMSAH MANARAH escribe: «La emoción es una fuerza instintiva, impulsiva, que brota cuando menos se espera de las profundidades del inconsciente en erupción.» (La Loi d’Évolution des Âmes, p. 419)
Pero, sobre todo, cuando acumulamos emociones destructivas de miedo, ira, celos o venganza, la observación nos hace tomar conciencia de que deberíamos aceptar un cambio de modo de vida o de mentalidad y de que, muy a menudo, debemos aprender a perdonar.
El perdón a uno mismo y el perdón a los demás permiten desprenderse de un estado interior disarmónico: ira, angustia, culpabilidad…
En resumen:
Primero, tomar conciencia del propio estado interior, observarse, analizarse y aprender a desprenderse utilizando el «Stop».
Segundo, aceptar estar donde estamos y aceptar la emoción, porque no se puede cambiar lo que no se ha aceptado.
Tercero, aprender a perdonarse y a perdonar al otro, y hacer afirmaciones positivas para evitar cristalizar esos choques emocionales en el cuerpo.
Paralelamente al trabajo sobre uno mismo, los ejercicios que favorecen la unión del cuerpo y del espíritu tienen una eficacia probada.
III. LA RESPIRACIÓN Y LA RELAJACIÓN
Su Santidad el Señor HAMSAH MANARAH nos recuerda:
«El control del aliento permite el de las emociones. El hombre encolerizado o bajo el efecto de un miedo cualquiera tiene el aliento corto y la respiración acelerada. El nervioso respira en general de forma insuficiente. Basta con aplicarse a respirar lenta, progresiva y profundamente para recuperar la calma y la serenidad.» (Naturopathie et Yoga, p. 52)
El Señor nos propone numerosos ejercicios, entre ellos la «respiración tranquila» y la «respiración caminando» (Naturopathie et Yoga, p. 52).
En Le Yoga de la Vie Pratique, los «ejercicios notables para dominar la emotividad y prevenir y eliminar la influencia de las emociones», los que «favorecen el dominio de uno mismo», combinan respiración, contracciones y relajaciones, movimientos musculares y pensamiento positivo (pp. 76, 77, 100).
No olvidemos que la progresión debe ser equilibrada. Hay que «aplicarse a respirar a menudo, profundamente, pero de forma natural, sin forzar» (Le Yoga de la Vie Pratique, p. 78).
La respiración es indispensable para la relajación, que es una pausa, un descanso que permite eliminar las preocupaciones, el estrés, los conflictos y las tensiones del día a día. La distensión corporal unida a la respiración y a la autosugestión permite recargarse rápidamente en el plano nervioso y físico e instalarse en un estado de serenidad.
Según algunos especialistas en relajación, 20 minutos de relajación equivalen a 4 horas de sueño.
Si lo desea, encontrará en Naturopathie et Yoga una técnica de relajación que puede practicar en casa (capítulo III).
Subrayemos aquí la importancia de la repetición del Sonido OM, que «calma los nervios a flor de piel, barre las emociones, borra los pensamientos agitados y devuelve la serenidad» (La Loi d’Évolution des Âmes, p. 435). Subrayemos también que «la meditación permite el restablecimiento de la armonía y de la serenidad interior» (L’Unité des Visages de Dieu, p. 316).
Y como nada vale tanto como la práctica, he aquí un breve ejercicio (que hemos adaptado) propuesto en Le Yoga de l’Amour dans la Force (p. 155).
- Elijamos cuatro cualidades que desarrollar, por ejemplo estas: Calma, Fuerza, Valor, Serenidad.
- Relaje toda su musculatura.
- Inspire pensando: «Absorbo las fuerzas universales que me aportan calma, fuerza, valor y serenidad.»
- Retenga el aire repitiendo mentalmente: «Fijo en mí la calma, la fuerza, el valor y la serenidad.»
- Espire pensando: «Expulso el aire con todas las impurezas de mi corazón y de mi mente y me instalo en la paz y la serenidad.»
IV. EL HATHA YOGA, LAS ARTES MARCIALES Y EL VIGILDYNJAYA, ARTE MARCIAL DE SÍNTESIS
Su Santidad el Señor HAMSAH MANARAH nos propone otras técnicas que favorecen la conquista de la paz interior, en particular el Hatha Yoga, presentado en el libro Naturopathie et Yoga. Escribe:
«El Hatha Yoga, gracias a sus altas aplicaciones, tendrá un lugar privilegiado. Puede acompañar y tomar el relevo de la práctica de las Artes Marciales cuando estas se inscriben en la perspectiva de una verdadera conquista del cuerpo y del espíritu iluminados por una aspiración trascendente (…). Quien practica regularmente el Hatha Yoga con el espíritu y en las condiciones indicadas obtiene ciertas ventajas comunes a ambos sexos: salud, vigor, dinamismo y optimismo.» (Naturopathie et Yoga, p. 38)
A propósito de las Artes marciales:
«Utilizad la influencia de las Artes Marciales en la formación del carácter. Chicos y chicas encontrarán en ellas el medio de desarrollar las fuerzas del alma, el control de sí mismos, el dominio del cuerpo y de las emociones, la coordinación de lo físico y lo mental, el valor, los reflejos eficaces y el espíritu caballeresco; sin miedo a nada, podrán amar sin coacción, desde una posición de fuerza interior.» (L’Aumisme, la Doctrine de l’Age d’Or, p. 241).
El Señor HAMSAH MANARAH es el inspirador del arte marcial aumista, el Vigildynjaya, que hace la síntesis de las principales Artes Marciales de Oriente y de Occidente con el Yoga y el Qi Gong. El objetivo es acercar, sin distinción y en una misma disciplina, a hombres y mujeres de culturas diferentes. Más allá del aspecto técnico, el Vigildynjaya reúne los principios comunes al Yoga y a las Artes Marciales. En este Arte Marcial no utilizamos la fuerza física, sino la inercia y la gravedad del compañero más la nuestra.
Las técnicas combinan el uso de visualizaciones, de afirmaciones positivas y la repetición de Mantras. Practicamos encadenamientos llamados Katas, pero también posturas de Hatha Yoga.
Muchos deportes de combate se apoyan en la agresividad para ser eficaces. Pero en el ejercicio del Vigildynjaya, dinámico y no violento, el practicante es observador de sí mismo. Practica la introspección para detectar los bloqueos físicos (tensiones, crispaciones…) y las tensiones interiores (los miedos, la ira, los complejos). Los movimientos son flexibles y potentes, fluidos y naturales, y no requieren ninguna predisposición.
Los japoneses dicen «Do shu sei ari», es decir, «mantener el corazón tranquilo en el centro de la acción». Ser como el océano: desatado en apariencia, tranquilo e inmutable en profundidad.
Su Santidad el Señor HAMSAH MANARAH recomienda la práctica de las Artes Marciales como Artes no violentas que buscan desarrollar un verdadero dominio de uno mismo desprovisto de agresividad y de miedo. La conquista de la fuerza interior permite no responder inútilmente a las provocaciones exteriores y no utilizar la fuerza física más que como último recurso. Así, esforzarse por dominar las emociones no es solo un factor de equilibrio personal: es un medio de contribuir al equilibrio social. El hombre que se domina sabe adaptarse a las circunstancias y a una sociedad en plena mutación. Contribuye a favorecer un mundo de paz, de tolerancia y de solidaridad.
En conclusión:
El hombre que quiere dominar sus emociones aprende a observarse y a ser cada vez más consciente de sus gestos, de su respiración, de sus palabras, actos y pensamientos en el día a día. Practica ejercicios que favorecen la unión del cuerpo y del espíritu y que conducen a la paz interior.
Además, la mejor manera de adquirir el dominio de las emociones es vivir con plena conciencia de la propia dimensión espiritual y afirmar, como aconseja Su Santidad el Señor HAMSAH MANARAH:
«No soy estas emociones perturbadoras (…)
Soy el alma inmortal en proceso de transformación,
Soy Uno con mi Dios interior
Y me instalo en la paz, la calma y la serenidad.»
(La Loi d’Évolution des Âmes, p. 435).
Bibliografía:
Libros de Su Santidad el Señor HAMSAH MANARAH, Éditions du MANDAROM
Naturopathie et Yoga
Le Yoga de la vie pratique
Le Yoga de l’Amour dans la Force
L’Unité des Visages de Dieu
L’Aumisme, la Doctrine de l’Age d’Or
La Loi d’Évolution des Âmes

