EL MUNDO DESPUÉS # 33
Domingo, 25 de abril de 2021
Nueva publicación
UNA MANERA SANA
Compatible con todos los estilos de vida, la práctica espiritual aumista se integra en la vida cotidiana. No existe una pausa entre el tiempo dedicado a Dios y el tiempo dedicado a diversas actividades. Según el contexto, cada uno puede, rezando, ofreciendo sus acciones a la Divinidad y a la humanidad, mantener el curso de la evolución espiritual en la familia, la vida profesional, las asociaciones u otras. [1] Su Santidad el Señor HAMSAH MANARAH nos invita a hacerlo en un texto titulado: “La manera sana que muestro. “(Aumismo, la doctrina de la Edad de Oro, p.46)
– Toma conciencia de tus errores pasados y presentes. Intenta comprenderte a ti mismo y saber lo que quieres.
– No renuncies a la acción exterior con el pretexto de que buscas a Dios, pues de lo contrario pronto serás considerado un parásito de la sociedad.
– Mantén los pies en el suelo, mientras contemplas la estrella de tu ideal.
– Cuida de tu marido, de tu mujer, de tus hijos, como todas las personas que llevan las anteojeras del prosaísmo, pero actúa como una persona despierta a las realidades del Universo interior. Reza a menudo. Reza cuando te acuestas, reza cuando te levantas, reza cuando caminas, cuando estás en una multitud, reza en un coche, en un tren.
– No abandones tu religión: sigue siendo cristiano, judío, hindú, musulmán… pero estudia otras religiones para amarlas y, sobre todo, para comprender mejor la tuya.
– Elimina los velos de ilusión que rodean tu conciencia y te impiden contemplar plenamente la Luz interior.
– Soportar la adversidad con valor. Acuérdate de bendecir a tus enemigos. Nunca devuelvas mal por mal.
– Cultivar la caridad, la compasión, la benevolencia, el perdón de las ofensas, la generosidad de corazón, la tolerancia y el sentido de la unidad. Ama a tu prójimo, al mundo y al universo. [2]
– Piensa en el sublime objetivo propuesto: la liberación espiritual.
– Expresa la perfección que está en potencia dentro de ti, para encontrar conscientemente tu lugar dentro de la Conciencia Divina. La Liberación Espiritual es el estado de pureza debido al despojo del egoísmo, al desprendimiento real, a la aniquilación de los vanos deseos que parasitan el alma; es el estado de profundo amor universal; es el sentimiento de Unidad, de Universalidad, que confiere la Dicha.
[1] Cf. post n° 8 “Ofrezca sus acciones”.
[2] Cf. post n° 15 “El mundo después”.
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