EL MUNDO DESPUÉS # 36
Domingo, 6 de junio de 2021
Nueva publicación
LA VIDA EN FAMILIA
Asumir las obligaciones familiares, sociales y profesionales en el mundo nos da oportunidades diarias de desarrollar el sentido de la responsabilidad, más altruismo y preocupación por los que nos rodean y, poco a poco, por toda la humanidad. [1] Cultivar, por ejemplo, el amor y el respeto a las diferencias en el seno de la familia es un verdadero factor de progreso en el camino espiritual del Aumismo. [2]Esto se expresa en este pasaje del libro El maestro espiritual y el discípulo, p. 283:
“El amor por los miembros de la familia es un paso en el camino del Amor Universal.
La vida conyugal, la educación de los hijos, el enfrentamiento a las dificultades, las responsabilidades familiares y sociales, todo ello contribuye a la formación del carácter, a la transformación del hombre, al desarrollo de sus cualidades.
Uno se acostumbra a superar ciertas formas de egoísmo, y al final encuentra naturales incluso los sacrificios conscientes por la felicidad de los que ama. (…) Por amor a la familia, uno aprende a ser paciente, a controlar sus reacciones, su lenguaje, para no herir ni escandalizar. Debemos tener cuidado con los niños que son tan vulnerables en su inocencia y sensibilidad. Cuando el amor se debilita, el sentimiento del deber lo sustituye…
Si uno es místico, intenta ver a Dios en aquellos que nos rodean, nos quieren y a los que apreciamos. “
[1] Cf. Post n° 33 “Una vía sana”.
[2] Cf. Post n° 8: “Ofrecer las propias acciones”.
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